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It's playtime

Sep 9
2 min read

por Bruno Casabona En 1967 Jacques Tati produjo, co-escribió, protagonizó y dirigió Playtime. La película, como la reciente Odyssey de Nolan, fue filmada en 70 mm, solo que el destino de la obra del francés fue bien distinto a la del británico. 

 

El film de Tati parece una odisea en sí misma. El set consistía en una mini-ciudad que demandó más de tres años para su construcción y que contaba con edificios, calles y decorados que transportaban a la audiencia a un escenario futurista, donde la modernidad no sólo parecía absurda sino también demasiado sofisticada para el hombre común. 

 

Técnicamente, la película es superlativa: fotografía sublime, paleta de colores equilibrada, arte hasta en el más mínimo detalle, sin mencionar el tono irónico y una visión casi vanguardista para los 60.


Lo cierto es que, comercialmente, la película no fue que se esperaba. El hecho de que el presupuesto original se quedara corto con respecto al costo real, de que su duración de dos horas y cuarto no conviniera a los cines -que debían prever una proyección diaria para programarla- y la obsesión de Tati de solo autorizarla en salas que contaran con proyectores de 70mm, mandaron al autor a la quiebra. Hacia el final de su vida, Jacques tuvo que vender su casa y ceder los derechos de todas sus películas a los estudios que financiaron Playtime para compensar sus deudas. 

 

Claro que en Hollywood business are business. Tal vez por eso Odyssey se proyecta en todos lados: desde un cine de pueblo hasta una de las 41 salas IMAX en el mundo que cuentan con proyectores análogos de 70 mm. El box office habla por sí solo: la recaudación supera el billón y medio de dólares a seis semanas de su estreno. 

 

Como tantas otras perlitas que esconde Buenos Aires, el Norcenter contaba con uno de estos proyectores, aunque los costos de mantenimiento superaban ampliamente las posibilidades de retorno. Se dice que lo entregaron como forma de pago para renovar una de sus salas. Por esto, los argentinos que sientan el impulso de vivir una experiencia única y en gran formato, deberán desplazarse hasta Texas, donde se encuentra la más cercana de las 41 salas IMAX.

 

Playtime no habrá tenido el box office de Odyssey, pero sí fue una influencia importante para cineastas como Steven Spielberg, Wes Anderson y David Lynch. De hecho es habitual encontrar el título entre las listas de mejores films de todos los tiempos. En cuanto a Nolan, si de sus planes millonarios no quedan dudas, de su visión artística tampoco. El lugar que ocupe en la historia del cine lo determinará el tiempo. // RR.PP. 



 
 

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