La belleza científica
- Mar 15
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por Damián García
En los sesenta, Peter Higgs predijo la existencia de una partícula que dotaba de masa al resto. El descubrimiento del bosón ocurrió cincuenta años después. Einstein previó con su teoría la existencia de ondas gravitacionales y un siglo más tarde se encontró evidencia empírica de ellas. En la actualidad, acelerar partículas se transformó en una rutina de la desilusión. Los teóricos predicen la existencia de partículas en rangos de energías que no podemos detectar. Cuando se alcanzan los TeV necesarios, los ajustes matemáticos revelan que se necesita un poco más.
Ahora bien, si el rango de comprobación de una teoría, es decir, el tiempo desde que se la formula hasta que se encuentran datos que la respalden, es superior al tiempo promedio de una carrera científica, ¿qué criterios siguen los físicos para proyectar sus ideas?
Las insuficiencias técnicas revelan otras limitaciones más trágicas. La crisis filosófica que atraviesan los científicos los lleva a reproducir el modus operandi de la academia. Tal vez la única discusión real en estos términos hoy en día sea la constitución de la belleza. ¿En qué creen los científicos cuando no hay datos? Solo alguien que no sepa de física o matemática puede dudar de la belleza de una teoría, o de una ecuación. Pero, ¿tiene que ser la explicación de la naturaleza hermosa?
Cuando estudiaba física en la universidad, coincidí en el Centro Atómico Bariloche con un investigador de la casa. Le pregunté qué opinaba sobre desarrollar la bomba nuclear en Argentina. Me preguntó si conocía la teoría de juegos y después dijo que no estaba de acuerdo. Habló del horror de la guerra, sin análisis geopolítico ni técnico sobre cómo llevaríamos adelante el proyecto. Para una mirada desenfocada, ¿Qué es la física además de energía? Masas aceleradas en el espacio. Sean protones o misiles. Ojivas hipersónicas que ionizan el aire circundante y lo trasforman en plasma. Una carga que deja atrás una estela rojiza. Traza la dirección del enemigo y nos hace olvidar la pregunta, hasta hacernos sonreír. // RR.PP.

Foto: Misiles Fatah iraníes sobre Jerusalén


