Un millón de euros
- Apr 13
- 6 min read
Updated: Apr 15
por Juan Terranova
Samanta Schweblin ganó un millón de euros por su nuevo libro. Es un premio que nadie conocía, el Premio Aena. Pero se trata de la noticia letrada del momento. Desde luego, la exuberancia de la novedad disparó los mil comentarios habituales. Charlamos sobre el tema con Pato Erb, Felipe, Damián, el Charro y Napo. Digo que el único comentario válido es qué harías con esa plata y eso dispara la imaginación, pero con limitaciones. Somos gente de imaginar, pero austera. Me da la sensación de que nadie puede doblegar la idea de un millón de euros. Napo: “Hay uno que ganó un premio nacional, compró una vaca premiada e hizo un asado.” Le señalo que mezcla dos anécdotas. Federico Peralta Ramos comprando un toro campeón sin dinero y luego dando una cena en el Alvear con la Beca Guggenheim. Napo: “Hizo una gran obra. Nivel Charly del noveno.” Coincido, pero le digo Charly no necesito nada de inversión para saltar. Es más, es algo que el dinero no puede comprar.
Parece que Samanta dijo: “No sé contar cuánto es un millón, es un número tan grande que me pierdo. No sé cuántos ceros tiene. Es algo muy raro. No sé qué hacer con ello. En mi imaginario siempre, desde que dejé la casa de mis padres, lo que toda la vida quise tener es un sueldo todos los meses. Este número lo asocio un poco con esa idea fantasiosa del sueldo para siempre.”
Felipe: “¿No sabes qué hacer? ¿Eso dijo?” Pato Erb: “medio que ninguno de nosotros sabe -a priori- muy bien qué hacer con un millón de euros. ¿Me la patino? ¿Me asesoro con un financista? ¿Invierto todo en departamentos? ¿La escondo en el colchón? Está bien eso que dijeron ayer: seguro se va a comprar un lindo departamento inteligente en Berlín, que tal vez le cueste 700 lucas…” Felipe: “Yo lo tengo clarísimo. Lo que no tengo es el dinero. En un mundo donde la mayoría lucha por la subsistencia o pagar un alquiler, decir que no sabes qué hacer con un palo es una boludez.” Damián: “ ¿Qué harías? Es una duda lógica, son miles de posibilidades. Jerarquizarlas toma al menos unas horas de duda.” Felipe: “Me compro un piso en BCN por 400 mil, otro en CABA por 200, otros 200 los meto a interés y el resto los patino produciendo música, libros y viajando. No es tanto. Los edito a todos ustedes, los traduzco al francés y al inglés. Al francés no, es una lengua medio que ya fue… Igual me gusta como escribe esa mina y tiene que tomarse como un retroactivo. Se ganó la oportunidad de seguir haciendo lo q hace sin preocuparse por lo básico. Es milagroso.” Napo: “Yo, derpa en Berlín y escriba chino, le dicto, lo hago opinar, lo censuro.” Terra: “Me voy a China y trato de hacer negocios allá,” Napo: “Federico Peralta Ramos liberó a los pibes.” Terra: “¿Construyó un faro? Fíjense que hablamos de comprar una propiedad. Mi viejo siempre hablaba de construir. Es diferente. Curzio Malaparte agarró una guita y se hizo una casa en un acantilado. Y luego Godard filmó ahí. ¿Quién de nosotros construirá una casa?” Napo: “Gran pregunta, metafísica” Terra: ”¿Quién de nosotros será Godard? Con esa guita podría dejar una casa museo para la posteridad. Como Rojas o la casa Curuchet.”
Erb: “Yo ese millón de euros lo administraría de alguna manera para tener una cocinera en casa, alguien que cocine, compraría horas a lo largo del tiempo.” Napo: “Me retiraría de la vida pública, un cuento pulido por año. Viajaría a ver recitales todo el año. Aprendería a tocar bien la stratocaster, con púa.” Terra: “Pero esas son cosas para las cuales no necesitas un millón de euros...” Napo: “Y esclavo chino, alguien que piense por mí, que me pueda traicionar, una sombra, un hombre servil y el peligro permanente de la traición.” Terra: “Una chica que te limpie y te cocine, aprender a tocar la guitarra, escribir de forma pausada… Es algo habitual en nuestra clase media. Son tres cosas que yo hago ahora, todos los días, como un simple asalariado.” Napo: “Bueno, pero lo haría más tranquilo.” Terra: “Pero si todos sabemos que el dinero no trae tranquilidad, trae problemas.” Napo: “No lo sabemos. Lo sospechamos. ¿El dinero como la maldición?” Terra: “Una buena es fundar un fideicomiso y dar becas para gente sin talento que diga que sos un genio.” Napo: “Es el problema de la libertad. Sabemos que es una trampa.” Terra: “Con un millón de modestos euros podés comprar un poco de inmortalidad.” Napo: “Una casa en un risco siciliano y campamentos de escritores que no paguen, que cultivan tomates y te veneran. Hacer una obra inmortal, no lo garantiza ni la riqueza ni la pobreza.” Terra: “Sigo una cuenta de IG que te ofrece casas baratas en Italia. Me compraría un par de esas casas.” Napo: “Pero seguimos en la misma. No hay cielo.” Terra: “Es poca plata para formar un imperio.” Napo: “Por eso Edipo es la única historia. El millón arruinará tu espíritu. Y Samantha escapa, pero cuanto más escapa encuentra su destino.” Terra: “Contratas a Herzog para que haga una película sobre tu vida y te inmortalice y el viejo pillo te hace quedar como un tonto gris.”
Terra: “El íntimo cuchillo en la garganta. Al fin me reencuentro, etc.” Napo: “¿Quién de nosotros tendrá su Leni Riefenstahl?” Terra: “Un palo es un golpe de efecto, a partir de que lo tenés guardado podés pensar: ya no soy pobre. No es poco.” Napo: “Es contradictorio, todos lo sabemos. Temo que la fuente de mi salvación sea la fuente de mi perdición, dice Parsifal. Acaso traicionando a Holderlin.” Terra: “Si te ganas un millón de euros y no cambiás en esencia tu vida, eso quiere decir que sos feliz.” Napo: “¿Un palo te hace más querido o más odiado? ¿Cómo tiñe tu literatura?” Terra: “El buen mal ahora vale un millón de euros…” Napo: “El título es profético. Me da más tristeza pensar qué hubiera hecho Vila Matas con la guita.” Terra: “Nada. Ese catalán es un judío vocacional. Iba derecho a un banco suizo. No te creas que Samanta va a hacer algo muy diferente… Neymar se compró un helicóptero tuneado de Batman pero no lo maneja él.”
Napo: “Hay que escribir como literato y gastar como deportista.” Terra: “Lo contrario también funciona y es más habitual.” Napo: “Dante Spinetta tiene todos los muñecos de He-man, todos.” Terra: “Otra cosa para la que no necesitas un millón de euros... No hay caso. No le encuentro la vuelta al laberinto del millón de euros.” Pato Erb: “era más fácil ser el millonario de los mil dólares.” Terra: “Bastante más cómodo. Pensamos a grandes rasgos siempre lo mismo: comprar una casa, un auto, algún lujo menor, poner una editorial, tocar la guitarra, escribir... Lo que hace todo el mundo sin un millón de nadas.”
Erb: “¿Se acuerdan de esta película? Para recibir una herencia de 1000 millones tenía que poder gastar 30 millones en un mes. Y además no se lo podía decir a nadie ni hacer apuestas.” Napo: “Qué película. El final…” Terra: “Ahí está el dilema, dramatizado.” Erb: “es y no es una película sobre la incomodidad de la guita.” Napo: “Hace un cheque, no me acuerdo, le encuentra la vuelta. Le pasa el trapo a Eddie Murphy.” Erb: “El final debería haber sido que se queda sin nada, pero en Hollywood y en USA eso no iba, entonces cuando parecía que no había llegado, se dan cuenta de una y llega a gastar todo y se lleva la fortuna.”
Terra: “Después está ese lumpen británico que se ganó 10 millones y los hizo mierda en tres años con mujeres y excesos y volvió a ser barrendero. Gano-la-loteria-se-sumergio-en-una-vida-de-excesos-lo-perdio-todo-y-volvio-a-ser-recolector-de-basura. Gran titular. Una historia simple. En tu cara, Vila Matas.” Napo: “Difícil escribirla bien: Las chicas se quitaban toda la ropa y servían cocaína en bandejas de plata, relataba con una mezcla de orgullo y nostalgia. Y declara: El único arrepentimiento que tengo es no haber tenido algo que hacer, como un trabajo. Michael, ya viejo, contando su historia en un bar de Norfolk a unos parroquianos que no le creen…” Terra: “O peor dicen: ahí está Michael, con esa plata yo habría aprendido a tocar la guitarra y habría construido una casa…” Napo: “El buen mal.” Terra: “Qué nombre para un libro que te da un millón de euros...” // RR.PP.

Foto: Michael Carroll


