top of page


I love China
Durante décadas, China fue presentada como el reverso incómodo del “mundo libre”: eficiente pero opaca, poderosa pero políticamente limitada. Una potencia económica sin carisma ideológico. Sin embargo, algo cambió. Y no fue China quien necesariamente impulsó ese cambio de imagen, sino Estados Unidos por la manera en que promovió la discusión y comenzó a tensionar sus propias reglas.

Patricio Erb
bottom of page