Hijos de nuestro país
- Mar 28
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por Felipe Devincenzi
¿Es pogo, subte en hora pico, una corrida cambiaria, el banco no devuelve los ahorros? Tras el arte de tapa, una progresión de cuatro acordes: mayor, menor, dominante, luego quinto menor, es decir rendido, desarmado, melancólico. Al voice leading del piano se suman cuerdas, coro y así empieza Hijo del País, segundo LP de Broke Carrey, Best Supporting Actor de un colectivo cuyo abanderado es Dillom y su claustrofóbico Por Cesárea (2024).
Hay, acá también, un ingeniero brillante que trabaja en la penumbra de un departamento cercano al Palacio de las Aguas: intuimos el monitor brillando en la madrugada, la consola grasienta, horas y horas mezclando temas que rehuyen el algoritmo como una suerte de militancia. Luis Lamadrid mantiene el invicto: ya había producido Motel Buenos Aires (2023) y ahora es arquitecto del último trance de Manuel Peña.
Y una peña, precisamente, encara este álbum: hace unos años, Carrito expresaba la voluntad de “retratar cómo suena Buenos Aires” -ver Distinto, montado por Pablo Scutari- pero acá el pulso urbano cede al 3/4 bucólico, liderado por el bombo legüero, violín a lo Néstor Garnica, palmas, décimas espinelas, mate, asado, torta frita. C Tangana ya había forjado un puente inoxidable entre la herencia folkórica y los beats modernos con El Madrileño (2021), un aguardiente áspero, vertiginoso, intimista. Bien: Broke Carrey es El Porteño, y ahora corre libre por la Pampa.
Una melodía histriónica encadena el primer track con el segundo: apenas un minuto cada uno. El Aplauso es una chacarera de versos simples, arenga valiente y compadrita: Esta es la vida que quiero / por más que me mate por dentro. Monumento ya era single, guitarreado a lo Zitarrosa y de copla irónica, sin pretensiones líricas. Miguelito sigue la chacarera pero narra en tercera persona: si los corridos de Peso Pluma evocan las travesuras del narco, el villano acá es federal, caudillesco, borgeano.
¿Vale la pena bancarse el trash hipnótico de ZUPAY? Lo mismo que todo el disco: sí, varias, muchas veces. En definitiva, Bohemian Groove demuestra que en la Argentina del 2026 hay una vanguardia. Son talentosos, originales, cooperativistas. Son los hijos de nuestro país. //RR.PP.



