No Viet Cong ever called me a nigger
- May 30
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Updated: Jun 3
por Delfina Esquivel
En una conferencia de 1963, un periodista increpa a cuatro Beatles jovencísimos: “Los estadounidenses piensan que sus cortes de pelo no son americanos”. Lennon: “Pues son muy observadores, porque no somos americanos”. Si Joseph McCarthy concebía las listas negras de los 50, la administración Johnson ascendería al enemigo interno de comunista a antiamericano, concepto tan ambiguo como exclusivo de los EEUU, así descrito por Chomsky en Lucha de Clases (2003).
Campeón olímpico y mundial, Alí se volvió antiamericano al negar su conscripción en 1967. Para el Gobierno era una afrenta, aunque el draft encubría la represión indirecta de un movimiento popular, ya golpeado por los magnicidios de Malcom X y el Dr. King. De hecho, la asimetría entre apartheid y deber patriótico que denunciaba el boxeador era evidente: el 11% de los estadounidenses eran afroamericanos, pero en el Mekong pasaban del 16%.
“¿Por qué me van a obligar a tirar bombas sobre vietnamitas pobres mientras los so-called Negros son tratados como perros en Louisville?”. El desacato le costó el título, la licencia y los mejores años de su carrera, drama que resume Ali (2001) de Michael Mann, en la que un joven Cassius se conmueve con el linchamiento de Emmett Hill, luego se encierra en un gimnasio y así emprende un camino de gloria, poliamor y secuencias low-motion en los suburbios de Kinshasa.
En The Greatest: My Own Story, aclara: “Cassius Clay era mi nombre de esclavo”. Así fue bautizado el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky, Estado de fuertes reminiscencias segregacionistas. Lo apadrinó Joe Martin, el policía que también entrenaría a Jimmy Ellis, y su carrera estalló en pocos años. En 1960 ganó el oro en Roma; en el 65 noqueó a Sonny Liston en menos de dos minutos.
Además de su militancia, tenía un humor finísimo, payaba como un gaucho y peleaba con la guardia baja y un movimiento ligero y constante, como un bailarín de 100 kilos. Ringo Bonavena le aguantó 15 rounds en el Madison Square Garden en el 70. Al año siguiente visitó Argentina, recalando en un asado de metalúrgicos, allá por Remedios de Escalada. “¿Dónde están los negros de Argentina?” se preguntaba Mohammed. “Acá los negros somos nosotros” replicaba Rucci con sorna. Hay varias fotos de ese asado, ni hablar de las entrevistas sobre Vietnam. Pero la imagen más precisa de su templanza es aquella capturada por Neil Leifer, el 25 de mayo de 1965. // RR.PP.

Foto: Ali vs Sonny Liston / Neil Leifer.


