top of page

El intendente y el periodista

  • Writer: Juan Blanco
    Juan Blanco
  • Dec 8, 2025
  • 2 min read

Updated: Jan 27


El intendente era probo y honesto, un salto de calidad respecto de los atorrantes de sus antecesores, una excepción en una sociedad de bárbaros.

Un famoso periodista del pueblo se había erigido como su principal crítico. Este periodista, por el contrario, era borracho, cocainómano, vulgar.

Dedicaba enteramente sus mañanas de radio a atacarlo, apuntando siempre bajo el cinturón: usaba metáforas escatológicas, buscaba oyentes que lo denigraran, le inventaba amantes en el gobierno municipal, divulgaba datos de su familia.

Pese a que la ciudad era chica, había una suerte de conjuro por el que ellos jamás se cruzaban. Esto era porque el intendente, por supuesto, no le daba notas, y el periodista, consciente de su desenfreno y a la vez cobarde, había conseguido estar al tanto de la agenda del intendente mediante un confidente intermedio, y se esmeraba para evitar cualquier lugar en que este fuera a aparecer.

Pero un día, un jueves a la medianoche cualquiera, el intendente iba en el auto con su hija de once años, volviendo de una cena, cuando al rodear la plaza central vio caminando, completamente solo, al periodista.

Al percibir las luces, el periodista giró la cabeza hacia atrás y miró el auto que lentamente se acercaba. Reconoció al instante la Renault Duster gris del intendente. Empezó a caminar más rápido.

El intendente aceleró.

El periodista caminó aún más rápido. El auto se acercó más.

Y así una pequeña danza

Cuando se acercó lo suficiente, el intendente frenó, se bajó y empezó a correr al periodista, que también corrió.

El auto quedó parado en medio de la calle, la niña esperando en el asiento del acompañante.

El silencio era pleno.

La reacción del periodista fue lenta. El intendente corrió más rápido durante unos veinte metros, se acercó lo suficiente, calculó y le pegó una patada en el culo. Después frenó de a pasos cortos. El periodista se llevó la mano al lugar del golpe y siguió corriendo hasta desaparecer en la siguiente cuadra.

El intendente subió de nuevo al auto y siguieron camino.

Nunca volvieron a cruzarse.//RR.PP.




 
 

© 2035 Creado por El Artefacto con Wix.com

  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
bottom of page