Música y destrucción
- Sebastián Napolitano

- Jan 22
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Updated: Jan 27
por Sebastián Napolitano
1. La música se termina cuando empieza la terapéutica, cuando aparece cualquier intento de cura.
2. Cada cierto tiempo, escuchamos a alguien hacer una apología de la lectura. "Hay que promover la lectura en los jóvenes, la literatura nos hace mejores." Esto es falso. Como decía Lichtenberg, los buenos libros son como un espejo; hacen más inteligentes a los inteligentes y más tontos a los tontos. Con la música pasa lo mismo.
3. Es cierto que la música puede afectar nuestras conexiones neuronales, aliviar el sufrimiento de un paciente. Hay sólidos estudios científicos al respecto. El problema es confundir un efecto con la esencia.
4. La lectura, la escucha, se transforman así en un ejercicio cognitivo, en una medicina. La reducción pasa por alto que no siempre necesitamos aquello que nos hace bien. Al reducir el objeto a un medio, al mezclar los efectos con los fines, la experiencia se vuelve incompleta, tristemente funcional.
5. Esta confusión suele producir dos cosmovisiones opuestas. De un lado, los que entienden la obra como un síntoma, una consecuencia inevitable de la época. Del otro, como una abstracción, un juego combinatorio. Ninguno de estos puntos de vista –que por alguna razón que desconozco, tienden a ser excluyentes– sirve para acceder al fenómeno musical en toda su dimensión.
6. La música puede destruirte. Si no me creen, escuchen a Beethoven.//RR.PP.



