NOTAS
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- La literatura nunca te da nada
por Juan Terranova Hacia principios de siglo XXI, cada tanto, agarraba algún trabajo como lector de originales para la editorial Planeta. Cuando me necesitaban, me llamaban, iba hasta la editorial en la avenida Independencia y me daban cinco o seis manuscritos. Me los llevaba a casa, los leía y elaboraba un informe bastante detallado de por qué ese libro no debía ser publicado. Me gustaba hacerlo. Aprendí mucho confeccionando esas lecturas. Los editores no llegaban a leer todo lo que les mandaban y necesitaba excusas para rechazar de forma contundente, y de ser posible educada, lo que no querían publicar. Así que me pagaban para leer y conseguir esas excusas. Me acuerdo que, al lado de la editorial, había una casa de disfraces y en la vidriera se podían ver máscaras de payasos, gorilas y personajes de Star Wars. Una vez estaba esperando en la puerta de la editorial y apareció Juan Gelman. El poeta fumaba y hacía tiempo. Éramos los únicos ahí así que me saludó con educación. Casi enseguida, nos pusimos a charlar. Le dije que conocía sus poemas, lo cual era mentira. No podría haberle citado ni siquiera un verso. Pero sí leía siempre sus contratapas sobre política internacional en Página/12. Le hice algunos comentarios. Se mostró sorprendido y halagado. Me agradeció los elogios, que esta vez eran sinceros. Ya había terminado de fumar, cuando me preguntó si yo escribía. Le respondí, con resignación, que sí. Mi gesto debe haber sido elocuente. “Es difícil” dijo el poeta. Después agregó: “La literatura nunca te da nada, jamás, salvo, cada tanto, un buen culo.” No sé qué pasó después. Supongo que nos despedimos. No recuerdo si nos dimos la mano. Unos años más tarde ganó el Premio Cervantes./// RR.PP.
- La ironía en las redes
por Sebastián Napolitano Se suele confiar a la ironía la capacidad de denunciar la impostura. Pero hoy esa denuncia se ha vuelto un gesto tan sospechoso como aquello que pretende desenmascarar. La ironía se mira al espejo. Señala con el dedo, y ese dedo se vuelve en su contra. La ironía se volvió melancólica por naturaleza. Añora la sinceridad, la reclama, quisiera devolvernos una forma de inocencia amparada en su dudosa lucidez. Pero tanto la inocencia como la distancia irónica se han vuelto imposibles: la sospecha es ubicua, recae sobre todas las cosas. Ya no hay opiniones ni declaraciones de principios. Solo intenciones. Ya no podemos leer o escuchar de otro modo. De hecho, la lógica de las redes ya no puede explicarse únicamente a través del estribillo del “me gusta” o del narcisismo. Lo que las cubre, como una niebla espesa, es la sospecha permanente. La lectura y la escucha contemporáneas ya no interpretan: interrogan motivos. No importa qué se dice, sino para qué o quién se dice. No es mera incompetencia: el lector literal vive asediado por la sospecha, un efecto que la lógica de las redes volvió inevitable. Por eso el juego de la seducción ya no fascina. Aquello que alguna vez fue un protocolo —un consenso de palabras y gestos que permitía insinuar una intención sin agotarla— se volvió la lengua común de todo intercambio de signos. Despojada de su dominio de ambigüedad, ya no produce ningún efecto. Es la parodia de un juego que ya era, en sí mismo, paródico. Por eso, la denuncia irónica ya no corre otro destino que traicionarse. Dejó, incluso, de ser irónica. En la música, el oído percibe de inmediato lo que la teoría tarda en asimilar: no hay expresión sin gesto. Tratar de distinguirlos es inútil. La relación dialéctica entre la pedantería, el mal gusto, la imbecilidad y la ironía tuvo fuerza en la Europa de Schlegel. Bastante le ha dado la ironía a la cultura y al pensamiento. Seamos piadosos con ella. Y con el prójimo.///RR.PP.
- Oda a la Naturaleza
Por Felipe Devincenzi Sylvia Huang creció a orillas del Sambre, a minutos de las Ardenas belgas. Su carrera fue excepcional en todos los escenarios del violín: integró la orquesta nacional de su país, luego la Concertgebouw de Ámsterdam hasta ganar el puesto de concertino en la Ópera de Bruselas ( @lamonnaie.demunt ). Hace unos años fue laureada en la competencia Reina Elisabeth, y en 2025 presentó su segundo álbum junto al pianista Boris Kusnezow. Ode to Mother Nature es una sucesión de paisajes estacionales y abarca música de Ysaÿe hasta la obra contemporánea de Camille Pépin. ¿En qué se diferencia este disco del primero? El tema de los LP es completamente diferente. Para “Lointain Passé” reuní obras de dos compositores belgas que adoro: Ysaÿe y Lekeu. Para el segundo, fue mi amor por la naturaleza lo que guió la elección de las obras. El proyecto va más allá de la grabación, porque la recaudación busca apoyar una organización ambiental (@wwfbelgium). ¿Fueron grabados con el mismo instrumento? No, en el primero usé un hermoso violín italiano de Carlo Landolfi que pertenecía a la @Concertgebouworkest. Ahora toco un Jean-Baptiste Vuillaume magnífico, prestado por la Fundación Arthur Grumiaux -gran violinista belga que me inspira muchísimo. ¿Qué escenarios te inspiraron al abarcar estas obras? El repertorio gira en torno a la naturaleza y las estaciones: tuve la suerte de haber viajado bastante y siento pasión por las montañas. Lamentablemente, el cambio climático afecta profundamente estos entornos y me parte el corazón ver el estado de los glaciares de los Alpes, por solo mencionar un ejemplo. Esto me motivó a concebir un proyecto de cámara cuyo objetivo también fuera reconectar con el medio ambiente. Si pudieras elegir un destino en cualquier parte del mundo para ir ahora, ¿cuál sería? Sueño con ir al Himalaya, en Nepal. ¿Qué músicos te inspiran? Janine Jansen, los cuartetos Ébène y Belcea, Truls Mørk, Barbara Hannigan, Jodie Devo… y muchos más. Recomendáme una cuenta de IG y un disco. El IG de Camille Etienne, activista francesa. Un disco: Les eaux célestes, de @camillepepin___ y la orquesta de Lyon.// RR.PP.
- Antipoética del espacio
por Felipe Devincenzi Laiseca me cuenta que escribió Los Sorias a mano y luego mecanografió con una Olivetti soviética. Dice que incineró el manuscrito porque le ocupaba mucho espacio. ¿Cuántos metros cúbicos requeriría esa novela? Mozart no hacía borradores, el original era definitivo y exponía la lucidez de su introspección. En Amadeus hay escenas que describen esa genialidad: el narrador es Salieri, un viejo desquiciado que pasa del lamento al éxtasis, la mirada empañándose cuando memora esos papiros perfectos, escritos por Dios. Otra escena notable es la fiesta de las máscaras, el joven Wolfgang que fanfarronea sobre el teclado y satiriza a sus colegas sin esmero. Su imagen repentizando acordes me recuerda a un pianista turco al que acompañé en Alemania: el director era Urbanski, un polaco esbelto, medio saiyajín, y Fazil Say, en cambio, era panzón, hosco y jorobado. Hicieron el Concierto nº 20 en medio de una trifulca secreta, ralentizando el tempo uno y disparándolo el otro. En el bis, Say desplegó el Alla Turca con elegancia prusiana, pero luego cambió el fraseo, como en la película, e invirtió la armonía con una habilidad escandalosa. Semanas más tarde toqué Tristán e Isolda por primera vez. Dirigía Semyon Bychkov, un ruso intimidante que decidió leernos los diarios de Wagner al promediar los ensayos. Eran páginas cargadas de frustración, el compositor vivía en offside continuo y no encontraba un teatro acorde a la magnitud de su magia. En sintonía con la Gesamtkunstwerk, escribía sus propios libretos, anexándolos al score, a las particellas, formando las resmas que arrastraría cual Sísifo en la premura de sus exilios. Tristán, El Réquiem , Los Sorias. El creador asediado por la falta de espacio y dinero, ultimando los detalles de una obra impublicable. Laiseca me hablaba seguido sobre su infancia en Aldao, un pueblo de Córdoba que evocaba en la penumbra de su planta baja alquilada. Solía decir que los libros, si bien ocupaban lugar, le habían salvado la vida. Tenía dos perros siberianos y una presencia inmemorial, medio sajona, subrayada por el bigote que almibaraba con el humo de sus Imperiales largos. // RR. PP.
- “Me inspiran las relaciones sociales”
Patricia Gónzalez López – @patriciapoesia – es escritora y poeta. ¿Escribís todos los días? No, lamentablemente. A veces asigno un día de la semana para escribir, leer lo que anduve escribiendo y corregir. ¿Qué cosas te inspiran? Me inspiran las relaciones sociales, las dinámicas que se dan entre los grupos, amistad, trabajo, pareja. En especial las dinámicas de poder. También me movilizan las tensiones internas, la ternura, la risa en los demás. Recomendame dos libros recientes. La ficción del ahorro . Carmen Cáceres. Algo que nadie hizo . Matías Aldaz. Si pudieses elegir un destino en cualquier parte del mundo para ir ahora ¿cuál sería? Me iría al ártico. Shock de frío y aurora boreal. ¿Qué estás leyendo ahora? Estoy leyendo Lenguas vivas de Luis Sagasti. Apenas lo termine voy a empezar con “Chicas” de Zelda Fitzgerald. Recomendame una cuenta de Instagram y un disco. Esta cuenta me vuelve loca @elotrodelespejo Un disco: Talkie Walkie . Air.// RR.PP.
- Las dos (o tres) intervenciones en disputa
Por Carlos Godoy _ Ante el problema del Estado latente, es decir del Estado que no termina de ser un Estado y que está hace más de doscientos años en proceso de construcción/emancipación, Milei, el presidente inesperado, trajo otro Estado a intervenir sobre la gestión de nuestros recursos, la delimitación de nuestro territorio, la promulgación y legislación de nuestras leyes, afectando así el concepto teórico de soberanía. Esto se materializa en la presencia de dos Estados que operan como un "caballo de Troya" o un diagrama de Venn superpuesto: USA e Israel. La inteligencia que aporta el Mossad para filtrar y anular a la dirigencia política, acompañada por una clase política norteamericana esencialmente local ya alojada en el Congreso como primera minoría. Nada extraño hasta ahora. Nada que no sepamos. Sin embargo, surge la pregunta por el tercer Estado en disputa. ¿Cuál sería? La respuesta no es inesperada ni poco familiar: la Fédération Internationale de Football Association (FIFA), ese organismo al que Maradona, el último mártir patrio, le declaró la guerra y éste respondió arruinando su vida y su carrera. ¿Y quién la trae? Claudio Chiqui Tapia, el presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), que hace poco tiempo cambió su residencia a la provincia de Buenos Aires para evitar la intervención del gobierno nacional mediante la Inspección General de Justicia (IGJ) y que, ante la reciente embestida contra su gestión, buscó rápidamente apoyo el organismo internacional que ratificó su presencia como miembro pleno del su Consejo, motivo por el cual Milei, el presidente neurodivergente, canceló su viaje al sorteo del mundial de futbol 2026 realizado en el Kennedy Center de Washington DC. Esta nueva etapa de la eterna construcción del Estado argentino que pasó por: revoluciones, guerras de independencia, guerras civiles, experimentos totalitarios o monárquicos, etapas constitucionales, capitalismo oligárquico, república liberal, desarrollismo populista, desestatización y neoliberalismo, cancelación de deuda y estatismo performático, hasta el neoliberalismo de deuda y economía de montaña, quizás, esta nueva etapa de la construcción del Estado argentino sea simplemente un retorno al intervencionismo y a la repartición de tierras como en el siglo XIX. Pero esta vez, el modelo aludido seguramente sea el de Japón post bombas atómicas. La defensa de Argentina no puede ser ejercida por Argentina, acá no hay un convenio con USA como el que hizo Japón, pero los seis aviones caza obsoletos de más de cuarenta años de servicio y sin armamento que compró el gobierno nacional para sacarse fotos, parecieran ser una prueba de esta cesión de la defensa territorial. En este marco, el único dirigente político que lee la época estatal es el Chiqui Tapia que entiende que solo hay una forma de hacer frente a la intervención estatal: con otra intervención. Así es que presenta a otro Estado sin un territorio definido pero con un PBI más alto que el de muchos países como es la FIFA. Y de hecho, en sus últimos posteos de Instagram, Tapia se fotografió con un asesor de la comisión de inteligencia del presidente Trump, Félix Lasarte, en un evento falopa homenaje a Charly Kirck, y con David Harvilicz, Subsecretario del Departamento de Seguridad de USA; eventos que tendría que haber ocupado algún miembro del gobierno nacional y, de hecho, eventos a los que el Milei, el presidente asexuado, suele ir maquillado de geisha y con tanga rosa. ¿Chiqui Tapia presidente? // RR.PP.
- "Dejo que la escritura se acomode como pueda"
Leticia Martin es escritora y editora en @qeja ¿Escribís todos los días? Escribo cuando puedo, nunca cuando quiero. La vida y sus mil vericuetos se cuela en mi agenda a cada rato. Contra todo pronóstico, dejo que la escritura se acomode como pueda. Sé que en algún momento entenderé para qué escena había tocado vivir cada escándalo. ¿Qué cosas te inspiran? El error, la basura, las contradicciones, las personas y sus mambos, sus zonceras, sus delirios. Recomendame dos libros recientes. Las lealtades , Delphine De Vigan Cuatro variaciones sobre el mar , de Sebastián Chilano Si pudieses elegir un destino en cualquier parte del mundo para ir ahora ¿cuál sería? El cerro Tronador ¿Qué estás leyendo ahora? El espíritu de la esperanza , de Byung Chul Han Recomendame una cuenta de Instagram y un disco. @padre.matias.jurado Entendió cómo hablar de religión en este siglo. El disco diría Prietto viaja al cosmos con Mariano, pero podrían ser todos los discos de Prietto. Es difícil. La canción "Jazmín Chino" de 107 Faunos es una joya. Dejame nombrarla acá, para despedirme.// RR.PP.
- “Escribo cuando menos lo pienso”
Sofía Leiva - @sofialeiva.ok - es escritora. ¿Escribís todos los días? No escribo todos los días, no me lo pongo como algo que tengo que hacer como escritora. Hay momentos. A veces puede ser una especie de refugio, de catarsis. No me sucede. Si estoy en una corrección de algún texto, difícil conectar con la escritura, que no es la reescritura, que es otra cosa, otro proceso. Así que escribo cuando menos lo pienso. En cuanto más lo pienso, menos ganas me dan. Algo así sería, pero no, sería que cuando me sale, cuando algo me impulsa a abrir la computadora y a escribir. ¿Qué cosas te inspiran? Creo que lo hermoso o lo interesante de la literatura, lectura, barra, escritura en sí, un conjunto de todas esas prácticas, no sé si la palabra exacta. Recomendame dos libros recientes. Novelas, que es lo que más me gusta. La primera versión de Electrónica de Enzo Maqueira, que ya cumplió diez años. Y Audición, y la autora se llama Katie Kitamura. Si pudieses elegir un destino en cualquier parte del mundo para ir ahora ¿cuál sería? Esto lo respondo en forma casi sin pensarlo. Si pudiese elegir un lugar, Barcelona. Recomendame una cuenta de Instagram y un disco. Entrevidas TV, una cuenta que está en Instagram y en YouTube donde poetas, escritoras, escritores, abren un campo de lo que van a publicar, hay otra sección donde recomiendan libros. Un disco: Massive Attack, Mezzanine.// RR.PP.
- OSKAR
por Sebastián Napolitano Oskar Kokoscha era de una familia de orfebres, muy pobre, que vivía en los suburbios de Viena. Le gustaba jugar en un parque que estaba cerca de su casa y aunque era de clase baja se hizo amigo de las hijas de una mujer rica que también acostumbraba visitarlo. En el colegio había aprendido a hacer pólvora y una tarde la llevó al parque e hizo volar el hormiguero que estaba debajo de la hamaca. La explosión fue más fuerte de lo que esperaba. Las hormigas volaron por el aire y la hija de la mujer rica –la que más le gustaba de las dos– cayó al suelo. El guardia, un veterano de la guerra austroprusiana, echó a Oskar, prohibiéndole volver. Desde entonces solo podía entrar subiendo por una montaña de basura que había en la parte de atrás. Una tarde escaló la pila de basura, perdió el equilibrio y cayó sobre un cerdo muerto del que salían insectos. Contrajo una infección. En la habitación de su infancia, Kokoscha, delirando de fiebre, sintió que debajo de su lengua un insecto ponía huevos, girando en círculos, mientras luces verdes y rojas incendiaban el empapelado de las paredes. Dicen que una vez, viendo que sus alumnos pintaban un retrato sin inspiración, obligó al modelo a tirarse al piso y les hizo creer a todos que estaba muerto. “Levantate”, dijo y gritó a los demás: “¡Ahora que ven que está vivo y no muerto: píntenlo!”. Modelos vivos, no muertos. Eso buscaba Kokoschka, pintar modelos vivos. O.K. Autoretrato. 1919. Óleo sobre tela. Leopold Museum, Viena.
- ALFONSINA RELOADED
por Juan Terranova Nara Mansur Cao - @naritascottulloa - nació en Cuba y vive en Buenos Aires. Su último libro es “Alfonsina Reloaded” ( @edicionesbucarest ). ¿Escribís todos los días? No escribo todos los días pero sí trato de avanzar en el acopio de materiales diversos; a veces siento que casi todo lo que "leo" puede convertirse en parte de ese proyecto de libro. ¿Qué cosas te inspiran o te dan ganas de escribir? Lecturas, conversaciones, escrituras de todo tipo, lo que se siente como imposible, el malentendido.... Me motivan los encargos, me anima saber que es un trabajo pago, publicable o estrenable, en el caso del teatro. Recomendame dos libros de poesía recientes. Recomiendo Metapoéticas. Antología de poetas hispanoamericanas contemporáneas que prepararon Milena Rodríguez Gutiérrez, María Lucía Puppo y Alicia Salomone (Pretextos). Es un libro que reúne textos que piensan la poesía, el proceso de escritura como temática y procedimiento; somos más de 180 poetas interactuando allí. Y en otra instancia, recomiendo dos libros argentinos surgidos como trabajos de taller, de laboratorio: Luz de Juan Pablo Brunetto (Alción) y La poesía en el centro, coordinado por Bea Lunazzi (Editorial Choripán). Si pudieses elegir un destino en cualquier parte del mundo para ir en estos días ¿cuál elegirías? Ystad, donde transcurre la serie sueca Wallander, que no me canso de ver. ¿Estás escribiendo ahora? Acabo de terminar un libro de poesía, “Sagrada Emilia”, que piensa la juventud de la hija, del amor del hogar –siempre en crisis– con antecedentes como Sacred Emily de Gertrude Stein, y las formas del tiempo futuro, una investigación que fue la tesis de doctorado de mi mamá. Acabo de volver de Cuba, estuve en la Biblioteca Nacional consultando mucho material para un libro sobre mi padre, con él, su etapa universitaria, cuando deja la carrera de ingeniería y se va a la Unión Soviética a estudiar lanchas torpederas, pienso que va a ser un libro a la manera de un biodrama. Recomendame una cuenta de Instagram y un disco. Dobra robota | Libros sobre sonido @dobrarobotaeditora . Pablo Milanés, Filin (1981).
- EXTRATERRESTRES
por Juan Terranova y Carlos Godoy "Creo que todos mis libros de poemas hablan de lo mismo: ser adulto." Carlos Godoy - @yurigagarina - es escritor. Su nuevo libro se llama "Extraterrestres" y sale por @caletaoliviapoesia . ¿Escribís todos los días? Si. Pero no “literatura”. Eso solo cuando se dan dos variables: tener algo para decir y encontrar una forma que me entusiasme. El tiempo se hace. ¿Qué cosas te inspiran o te dan ganas de escribir? El presente, la política, los extraterrestres. ¿Por eso se llama Extraterrestre tu último libro de poemas? Creo que todos mis libros de poemas hablan de lo mismo: ser adulto. En este en particular sobre ser adulto con las transformaciones veloces de la política, las relaciones, la tecnología y el advenimiento del 3I/Atlas. Recomendame dos libros de poesía recientes. La vida del poema de @ francesca.com.ar , salió por Eloísa la cartonera y Rovoluciones de @junanaluemslavibracandia , ediado por Libros Tadeys. Si pudieses elegir un destino en cualquier parte del mundo para ir en estos días ¿cuál elegirías? Roma. ¿Estás escribiendo ahora? Si. La tercera parte de la trilogía del Atlántico Sur: La dominación. Con viento a favor sale el año que viene por @17grises Recomendame una cuenta de Instagram y un disco. @remember.the.maine y Walking on a dream de los australianos Empire of de sun. //RRPP
- WAGNER Y EL POP
por Juan Terranova // @juan_terranova La obra de Richard Wagner se asocia siempre y de forma inequívoca a la cultura alta. Sin embargo, su influencia en el pop es fuerte, incluso determinante. No me refiero a las diferentes adaptaciones que, con más o menos mérito, se hicieron de su obra mezclándola con géneros bajos y otros soportes. Quiero señalar la presencia decisiva que tuvo, por ejemplo, en la música incidental de Hollywood. Cuando en una película de suspenso suena un acorde disminuido que no resuelve, ahí está Wagner. Cuando escuchamos cromatismos para subrayar la velocidad o señalar el vértigo, también. De hecho, Hollywood nace con Cecil B. DeMille como una evocación de la estética –anche la ética– de Wagner. Sin embargo, su presencia en el siglo pasado no se detiene ahí. La ciencia ficción, desde la más rudimentaria hasta la más compleja, desde Flash Gordon hasta “2001 Odisea en el espacio” y “Blade Runner”, reciben la fuerza, entre otros elementos, del héroe y la heroína wagnerianos. En el cine, la épica condensada, los grandes espacios –tanto físicos como musicales–, los paisajes a la vez íntimos e hiperbólicos, la distorsión, el bien y el caos, llevan su marca. Quizás el ejemplo más claro y vulgar sea “Star Wars” y el uso del leitmotiv que desarrolla George Lucas. (Desde luego, también Tolkien y las adaptaciones de Peter Jackson.) En nuestra modernidad, la cita se transforma. Puede ser irónica, a veces dramática, a veces incluso ambas al mismo tiempo. La Space Opera, que va de las historietas al cine y de los héroes a los superhéroes, hace que recuperemos a Wagner de otra manera. El siglo XX, con su energía eléctrica, sacude el polvo tardo-romántico del compositor y oblitera muchas de las críticas que se le hicieron en vida. Bayreuth se transforma así en una nave intergaláctica y proyecta su obra hacia los desafíos del futuro. Con una contundencia que le conocemos, Wagner será, de forma ineludible, la música de la exploración de las estrellas y los nuevos astronautas escucharán sus óperas en los largos viajes de conquista espacial.//RRPP











